soberanía del Estado se ha transformado de manera tal, que esta noción ya no puede reconocerse como realidad política operante; a ello han contribuido los innumerables cambios sociales que la han ido transformando; a saber, el pluralismo político y social interno oponible a la idea de soberanía y de sujeción; la formación de centros de poder alternativos y concurrentes con el Estado; la institucionalización de contextos que integran sus poderes en dimensiones supraestatales y, por tanto, sustrayéndolos de la disponibilidad de los Estados particulares; así como la atribución de derechos a los individuos que pueden hacerse valer ante jurisdicciones internacionales. Desde esta perspectiva, en este trabajo se analizan las fuentes formales del derecho.
Palabras clave:
creación del derecho, fuentes del derecho, fuentes formales del derecho, ley,
costumbre, jurisprudencia, doctrina.
¿Cuáles son
las fuentes del derecho?
Son fuentes
del derecho todas aquellas de donde se originan el derecho y las normas que se
aplican a las personas. El término se vale del sentido metafórico de la palabra
“fuente”, que indica el lugar de donde nace el agua, es decir, evoca su origen.
Se
consideran fuentes del derecho todos aquellos actos y hechos del pasado que han
servido para ordenar y regular las acciones y comportamientos de las personas.
Ejemplo de ello es la costumbre y la religión, que establecían códigos de
conducta para afianzar los buenos hábitos y evitar los vicios.
Actualmente,
las fuentes del derecho surgen en los órganos públicos y de determinados
procedimientos. Para ello, se toman en cuenta las experiencias pasadas para
crear e implementar un sistema de derecho acorde a las necesidades jurídicas
del presente.
Las fuentes
del derecho se definen según sus antecedentes; pueden provenir de:
El derecho
natural, que sostiene que la moral y la justicia son inalienables al ser
humano,
El derecho
escrito, constituido por los documentos que establecen una regla de conducta de
carácter obligatorio, y
El derecho
anglosajón o como law, basado en la jurisprudencia.
A partir de
sus antecedentes, podemos clasificar las fuentes del derecho como formales,
materiales o reales e históricas.
Clasificación
de las fuentes del derecho
Fuentes del
derecho
Tradicionalmente,
se distinguen tres fuentes del derecho que tienen relación directa con el
ordenamiento jurídico de un Estado, sus condiciones culturales e historia.
Fuentes
formales
Son fuentes
formales del derecho los textos y documentos en los que se recopilan las leyes
o conceptos relacionados con estas, como, por ejemplo, la legislación y la
doctrina.
También lo
son las costumbres y la jurisprudencia, que consisten en los procesos de
creación de las leyes, sus modos de empleo, alcances y funciones.
Las fuentes
formales del derecho son:
Legislación:
a través de los órganos del Estado o los poderes públicos se crean y promulgan
un conjunto de normativas jurídicas aplicables y organizadas de manera
jerárquica. Son leyes que se encuentran escritas en textos legislativos como,
por ejemplo, en la Constitución de un país, los reglamentos o las ordenanzas. A
este tipo de fuente también se conoce como fuente directa o fuente-acto, ya que
se refiere a las normas jurídicas que contienen la ley en sí mismas y que son
de carácter primario.
Costumbres:
se trata de la fuente formal más antigua, es de carácter cultural y conlleva a
una serie de conductas que son jurídicamente obligatorias y que se aplican de
manera generalizada en una comunidad. Por ejemplo, no poner en riesgo ni
atentar en contra de la vida de otras personas. También se le conoce como
fuente-hecho, pues establece cuándo una regla o normativa se considera
costumbre social.
Jurisprudencia:
es la interpretación de las leyes que realiza el juez en casos donde las leyes
primarias no resuelven de manera clara los asuntos discutidos y presentan
dificultad en la integración e interpretación de estas. Es establecida por el
Tribunal Supremo. También se le conoce como fuente indirecta que por sí mismas
no crean el Derecho pero ayuda a interpretar y explicar una ley.
Doctrina:
son las interpretaciones u opiniones que hacen los juristas sobre las leyes
para aclarar, de manera teórica, las interpretaciones de ciertas normas y sus
aplicaciones. Igualmente se considera una fuente indirecta.
Fuentes
materiales o fuentes reales
Las fuentes
materiales o fuentes reales toman en cuenta la realidad social de un país o
comunidad para determinar el contenido de una ley de carácter jurídico.
Estas leyes
o normativas pueden ser creadas a través de las autoridades u organismos
autorizados para ello como, por ejemplo, el parlamento o la asamblea del país
en cuestión.
En este
sentido, las leyes se formulan considerando la realidad económica, política,
social, cultural, histórica, religiosa, riqueza natural y geografía de un país.
Fuentes
históricas
Se refiere a
todos los documentos, obras literarias, tratados científicos o testimonios, de
carácter jurídico o no, que evidencian cómo los pueblos o comunidades se organizaban
y establecían normas. Estas normas son las que ahora sirven de ejemplo para la
creación de nuevas leyes.
Dos ejemplos
de ello son Código de Hammurabi de la antigua Mesopotamia o la primera
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789).
Fuentes del
derecho según su jerarquía
Para
entender mejor las fuentes del derecho, también es importante comprender cómo
estas interactúan entre sí dentro de un marco jurídico específico en función de
su importancia y rango.
La
importancia y el rango de cada una será fundamental para aplicar o crear leyes
y normativas, o de establecer sentencias, de allí que existan leyes que pueden
generar la prelación de otras.
La
Constitución: en la mayoría de los países la Constitución es el texto de
carácter jurídico con mayor relevancia e importancia, ya que que contiene un
conjunto de leyes fundamentales que se aplican en un país y de las cuales
pueden derivar otras de menor rango o alcance.
Tratados
internacionales: conforman el derecho internacional, y se encargan de regular
las relaciones políticas, económicas, sociales y culturales entre los Estados
con el objeto de mantener la cooperación, negociaciones y demás relaciones de
carácter internacional.
Leyes
formales: son aquellas que autorizan o prohíben ciertos comportamientos o
acciones, por ejemplo, los decretos legislativos o ministeriales.
Jurisprudencia:
se refiere a la interpretación de las leyes y normativas que resultan confusas
o ambiguas, por lo cual se discuten en el Tribunal Supremo o Tribunal Supremo
de Justicia.
Costumbre:
con el menor grado de jerarquía de las fuentes se encuentran las costumbres,
entendidas como aquellas conductas que se tornan hábitos sociales o modelos de
conductas. Se trata de normas creadas e impuestas por la sociedad, por lo cual
el análisis de sus criterios se efectúa a partir de la jurisprudencia y la
doctrina.
Las
jerarquías de las fuentes del derecho varían de una legislación a otra según se
estipule en cada país. Por ejemplo, la jerarquía presentada expone, de manera
general, el ordenamiento jurídico español.
Fuentes del
derecho internacional
El derecho
internacional deriva también de las fuentes materiales, formales e históricas.
Se caracteriza por la cooperación que existe entre naciones a fin de generar
acuerdos bilaterales o multilaterales, de obligatoriedad recíproca entre los
estados. Tales acuerdos se basan en las costumbres y principios de carácter
internacional, estipulados en las normas de la propia comunidad internacional.
Como ejemplo
se pueden mencionar los tratados internacionales, la jurisprudencia
internacional, la creación de organizaciones de carácter internacional, la
Corte Internacional de Justicia, entre otros.
La Importancia de las
fuentes del derecho
A través de
las fuentes del derecho podemos entender el origen de las leyes y su evolución,
así como los factores a tomar en cuenta para su elaboración y posterior
aplicación. Además, nos permite tener una perspectiva de efectos de su
aplicación en la sociedad, también, nos remite a la historia de la humanidad y
a la creación de las primeras normas a partir de la religión y las costumbres,
fueron estas las normas que sirvieron para establecer los primeros sistemas de
orden político, social y económico.